Desigualdad en México

Crónicas del subdesarrollo

Segunda parte

 

Ramón, al igual que 112.3 millones de mexicanos, tiene intenciones de vacacionar de vez en cuando. Él vive en Coahuila y a diferencia de los magnates del país que viajan en aviones privados a destinos playeros en el sur de los Estados Unidos de América, o bien, aquellos que prefieren las playas nacionales en las que poseen fastuosos inmuebles, él debe hacer una compleja planeación cada vez que piensa en salir de la “Comarca Lagunera”.

Percibe un poco menos de 5 salarios mínimos al mes, es decir, alrededor de $10,093.50 pesos mexicanos ($747.00 dólares americanos mensuales), lo cual para efectos estadísticos le ubica fuera de los sectores de la población que viven en pobreza. Eso en ningún modo implica que sea una persona acaudalada o privilegiada, pues debe mantener a su esposa desempleada, a su hijo (producto de un embarazo no deseado) y a su madre jubilada.

Puede leer la primera parte de las Crónicas del subdesarrollo, premiada por Oxfam International con motivo del Blog Action Day 2014, dando click aquí]

 

Para vacacionar en Mazatlán, Sinaloa, Ramón solicitó un préstamo al banco, el cual le fue ofrecido a través de un cajero automático con la frase “te ayudamos a cumplir tus sueños”. Obtuvo una cantidad similar a 3 meses de su sueldo, la cual deberá pagar en 24 quincenas, con una tasa “preferencial” de cerca del 60%. Con dicho préstamo Ramón pagó gasolina, peaje y tres noches de hospedaje en una habitación cuádruple en un hotel de dos estrellas; sin embargo, el préstamo no fue suficiente para los gastos incidentales y de alimentación en que incurrió la familia, de manera que Ramón hizo uso de su tarjeta de crédito hasta llegar al sobregiro. Tardará al menos un año y medio en cubrir la deuda si es que no surgen gastos imprevistos. Hace una semana, su esposa le dijo que quizás esté embarazada nuevamente.

Las pintorescas vacaciones de Ramón le son completamente ajenas a Zulema y las personas del círculo social en el que se desenvuelve. Ella vive en el Distrito Federal, se mantiene de las pocas operaciones inmobiliarias que logra cerrar y de la pensión que recibe de su exesposo, Martín.

Zulema se jacta de ser una persona que lee más de 12 libros al año, lo cual le hace pensar que se encuentra en un plano intelectual y moral superior al de un mexicano promedio. Algunas de las “obras” de su interés se encuentran retratadas en la siguiente imagen.

Algunas de las obras más buscadas en las librerías mexicanas. Foto de TRC ©
Algunas de las obras más buscadas en las librerías mexicanas. Foto de TRC ©

Además de la lectura, Zulema se distrae con un grupo de amigas que a diario se viste con ropa deportiva y se reúne en un café cercano a los Viveros de Coyoacán (lugar donde los capitalinos practican jogging). Rara vez corren, pero conocen constantemente a personas del sexo opuesto con las que ocasionalmente entablan relaciones sentimentales. Entre ellas, el éxito se mide por el ingreso mensual de su pareja en turno y el precio del vehículo en el que se transportan.

Zulema y su grupo de amigas gustan de publicar memes y comentarios en redes sociales, burlándose de los hábitos de lectura del actual presidente y pronunciándose sobre los escándalos políticos del momento, muchas veces, exhibiendo una ortografía deficiente.

También en el Distrito Federal vive Armando, una persona con estudios de licenciatura que no ha podido conseguir un trabajo que le brinde un sueldo decoroso, prestaciones de seguridad social y ahorro para el retiro. Bajo el esquema de outsourcing ha trabajado para una serie de empresas de distintas magnitudes, pero a sus 31 años no ha cotizado ni una semana al Instituto Mexicano del Seguro Social.

Su ingreso mensual es ahora de alrededor de 6 salarios mínimos y la compañía para la que presta sus servicios le permite utilizar un vehículo para desempeñar sus funciones. Los empleados de nivel gerencial en la misma compañía, disfrutan un sueldo de alrededor de $85,000.00 pesos mensuales (42 veces el salario mínimo, aproximadamente) más seguro de gastos médicos mayores, fondo de ahorro y fondo de vivienda. Varios de esos empleados no cuentan con un título profesional.

Mientras conducía el vehículo de la empresa, Armando recibió un impacto causado por el chofer de un taxi irregular o “pirata” en el norte de la ciudad. Acto seguido, el taxista lo persiguió para insultarlo e impedirle la circulación; posteriormente se bajó y con el apoyo de otros taxistas rompió dos vidrios del vehículo en el que Armando circulaba. Ahora Armando deberá cubrir los gastos de reparación porque el vehículo sólo está asegurado por daños ocasionados a terceros. El monto asciende a más del 75% del importe de su ingreso mensual y su supervisor está considerando seriamente despedirlo.

"Taxista from hell" #DF. Foto de @ElDonRaul ©
“Taxista from hell” #DF. Foto de @ElDonRaul ©

Al llegar los agentes de policía del Distrito Federal, le hicieron saber a Armando que tiene el derecho de denunciar los hechos ante el agente del Ministerio Público local, pero al conocer el número de placas del agresor y su descripción, le advirtieron que el taxista pertenece a un gremio muy poderoso que controla el transporte público en la zona y que es mejor “no meterse en problemas”.

La pobreza, la desigualdad y la corrupción son problemas profundamente serios en México; tienen implicaciones severas en la crisis de violencia e impunidad por la que el país atraviesa. En este blog pugnamos por la creación de políticas públicas que atiendan la pobreza como prioridad, basadas en un modelo educativo de calidad que sea completamente incluyente, buscando abatir la desigualdad y el clasismo entre los mexicanos. Dichas políticas deberán desde luego ser concordantes con una efectiva rendición de cuentas, a la que todos los servidores públicos están obligados.

Noviembre 17 de 2014.

TRC

©

*Aviso: Los nombres de todas las personas mencionadas y algunas circunstancias en las que brindaron su testimonio han sido modificadas para salvaguardar su privacidad.

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