Diálogo entre Sicilia y Calderón en el Castillo de Chapultepec

Hoy 23 de junio de 2011, el Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos sostuvo en el Castillo de Chapultepec el “Diálogo con miembros y representantes de la sociedad civil sobre seguridad”.  El activista Javier Sicilia encabezó el grupo de los identificados como miembros y representantes de la sociedad civil, que en realidad era un conjunto de víctimas de la violencia e inseguridad que impera en el país desde hace algunos años.

 

Antes de continuar quiero señalar que en mi opinión el diálogo entre los integrantes del movimiento que lidera Sicilia y el Presidente Calderón es una muestra inequívoca de que en el actual sistema político mexicano la representatividad es algo inoperante o inexistente.  Es una señal contundente de que los representantes de la sociedad no cumplen con su principal función y le han dado la espalda a los ciudadanos a quienes por mandato de ley deberían servir, anteponiendo aspiraciones políticas e intereses personales y de partido.

 

La indiferencia de los “representantes” de la ciudadanía ante el clamor de un cese a la violencia y la abstención por parte de dichos “representantes” de generar las reformas que permitan hacer frente a los obstáculos en materia de seguridad pública, así como procuración y desarrollo de justicia, dieron lugar a que la sociedad civil, representada por víctimas del delito, entablara un diálogo directo con el Poder Ejecutivo.

 

 

Las reacciones

 

Al parecer muchas de las personas que siguieron el evento se encuentran inconformes por el desarrollo y el resultado del mismo.  Leo en redes sociales y espacios de discusión, expresiones de molestia y descontento.  Seguramente quienes las generan esperaban que Felipe Calderón se pusiera de rodillas y pidiera perdón (que no disculparse) por su estrategia para enfrentar a la delincuencia, y que se asumiera como autor intelectual de todos los homicidios relacionados a la delincuencia organizada que se han cometido en su sexenio.

 

Tal vez otros de los inconformes con el encuentro esperaban que el titular del Poder Ejecutivo anunciara el retiro inmediato de las fuerzas armadas de todas las ciudades en conflicto, así como la solución sumaria y definitiva de los miles de procesos judiciales que se siguen en contra de los probables responsables de homicidios y extorsiones.

 

Contrario a ello, el presidente expresó en su primera intervención un mensaje de solidaridad con las víctimas en el que dijo compartir como suyo el dolor por cada persona fallecida.  Aprovechó para defender su postura de atacar de manera frontal el problema de la delincuencia.  En intervenciones subsecuentes, reconoció las deficiencias de los servidores públicos y la infiltración de la delincuencia en corporaciones policiales e incluso el Poder Judicial.  Hizo mención a “leyes absurdas” y “jueces incompetentes” al referirse a las carencias en el tema del desarrollo de la justicia.

 

Sí. Ya sé, en papeles manuscritos, que no tienen valor probatorio pleno. Ya lo sé. Ya me sé, perdónenme la expresión, la cantaleta de los jueces. Pero yo sé que están en la nómina, yo sé cuánto reciben: Felipe Calderón.

 

A final de cuentas pocos fueron los compromisos concretos asumidos por el titular del Poder Ejecutivo con motivo del diálogo.  Se señaló que habrá un nuevo encuentro en 3 meses y que se creará una comisión de seguimiento.  Se habló de apoyar la iniciativa de poner nombre y apellido a cada una de las víctimas de la violencia, pero los compromisos en este tema no quedaron del todo detallados.

 

El abrazo incómodo de Chapultepec

 

 

Entonces ¿de qué sirvió el diálogo?

 

Era difícil que ocurriera algo extraordinario como un anuncio de alto a la lucha contra la delincuencia o de pacto con los capos de la droga.  No había buenas probabilidades de que las madres de los muertos o desaparecidos encontraran satisfacción a causa de las palabras del presidente, sin embargo, estimo enriquecedor el ejercicio ciudadano ocurrido hoy en el Castillo de Chapultepec, pues nos dio la oportunidad de ver a la ciudadanía en acción (por conducto de Sicilia), haciendo los señalamientos precisos e increpando a los responsables de la caótica situación que se vive en la actualidad.

 

Sicilia desde su primera intervención hizo una enérgica crítica a lo que llamó “partidocracia”, ese sistema actual (de no-representatividad, como mencionábamos al principio) que tanto daño hace al país; reclamó a Felipe Calderón que como primer mandatario asuma su responsabilidad por el clima de injusticia e impunidad y le cuestionó directamente sobre los paupérrimos resultados que su administración ha ofrecido como en el caso de la Guardería ABC y más recientemente en el caso Hank Rhon.

 

Más allá de si los servidores públicos y el presidente mismo tuvieron la capacidad de responder a los cuestionamientos de Sicilia y compañía de manera acertada o convincente (sabemos que no fue así), considero que es afortunado que quienes tuvieron el interés por seguir el evento, apreciaron un ejercicio ciudadano (que no político) de reclamo y de exigencia de rendición de cuentas, que bien podría ser el primer capítulo de una nueva cultura de participación ciudadana en los temas relevantes para la nación; una nueva etapa en que la apatía, el desdén y la indiferencia de la sociedad ante los problemas del país comience a desvanecerse en pos de un México mejor.

 

De cada uno de los mexicanos depende sumarse a una cultura de legalidad, de monitoreo del servicio público y de exigencia a la rendición de cuentas, o bien, sólo mostrar descontento ante el activismo y la indignación de quienes han perdido a sus padres o hijos en la mal-llamada guerra que emprendió el actual gobierno y permanecer en la abulia y en el conformismo convencidos de vivir en el país donde “no pasa nada”.

Junio 23 de 2011.

 

TRC

 

©

4 comments

  1. Me gustó tu nota, felicidades!!!!!! Aunque quisiera comentar lo siguiente:

    No soy de la idea, y cito textualmente un fragmento de tu nota: “pues nos dio la oportunidad de ver a la ciudadanía en acción (por conducto de Sicilia), haciendo los señalamientos precisos e increpando a los responsables de la caótica situación que se vive en la actualidad”; de que el gobierno actual sea el responsable de la caótica situación que se vive en la actualidad.

    Tenemos más de 80 años viviendo en un país ahogado en la corrupción, el narcotráfico y apatía al respecto, son tan culpables los gobiernos como nosotros los ciudadanos de a pié. ¡¡Como es posible que tengamos amigos, conocidos y/o parientes que sabemos que están sumergidos en problemas de corrupción y drogadicción y no somos capaces de actuar!!. ¿Es eso culpa del gobierno?. No señor, es culpa de una sociedad apática, que se consuela con exigir resultados a un gobierno que se rige solo PORQUE EL PUEBLO AL QUE DEBE SERVIR ES APÁTICO y espera que las cosas (incluyendo la educación moral de la familia) recaiga en el gobierno.

    Apoyo las acciones que el activista Sicilia encabeza, sin embargo, el hecho de generar tanto revuelo esperando que el Gobierno cambie de rumbo así por que sí, es tiempo y esfuerzo tirado a la calle. Este tipo de acciones deben acompañarse con propuestas de trabajo conjunto entre gobierno y ciudadanos. El exigir resultados estirando la mano, es lo que ha provocado la cultura del VALEMADRISMO.

    Yo apoyo la estrategia actual del gobierno en la que hay que enfrentar el problema porque ya basta de querer tapar el sol con un dedo. Aplaudo el coraje y valor del presidente en iniciar esto solo porque era la única manera de decir YA BASTA a tanta corrupción y narcotráfico.

    Ahora que existe un ambiente de confusión y desolación, una crisis pues, recordemos que de los tiempos de crisis siempre surgen las oportunidades y si estas se aprovechan de la mejor forma, los países crecen y avanzan.

    No hay que dejar la iniciativa al gobierno, ya lo hicimos más de 80 años, es tiempo de que la iniciativa venga de nuestra parte e inicie con el compromiso de la educación moral a nuestros hijos, en el fortalecimiento de la familia y en la denuncia de lo que veas que está mal. Una persona por más inculta que sea, sabe diferenciar el bien del mal y puede inculcar a sus hijos la cultura del respecto y compromiso.

    Un saludo cordial.

    JP

    • Muchísimas gracias por tu lectura y por tu aportación sobre el tema.

      Estoy convencido de que si no es por la vía de la participación ciudadana y la exigencia en la rendición de cuentas, este país no avanzará para superar la corrupción y la impunidad.

      Saludos.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s