Corrupción en el IMSS

A petición de algunos de los lectores frecuentes me referiré a los recientes acontecimientos relacionados a “presuntos” actos de corrupción en el Instituto Mexicano del Seguro Social.

 

Como es del conocimiento general, el pasado martes 9 de noviembre, en horario estelar, Joaquín López-Dóriga dio a conocer en su noticiero unas grabaciones (supuestamente enviadas por un anónimo) en las que dos personas conversaban sobre una licitación pública a la que se convocaría hoy 11 de noviembre.  De las conversaciones se desprende la existencia de presuntos actos de corrupción que implican al servidor público César Mora Eguiarte y (según se reportó en un inicio) a Rafael Castro del gigante global de la industria farmacéutica Novartis.  Adicionalmente, se infiere la participación del también servidor público Miguel Ángel Toscano, en negocios presuntamente ilegales con la compañía antes mencionada.  Horas más tarde, la noticia se repitió (como la principal) en el noticiero de la mañana de la televisora de San Ángel.

 

El primer fenómeno interesante fue la reacción casi inmediata del titular del Poder Ejecutivo federal, quien a través de la red social Twitter hizo pública su instrucción de investigar estos presuntos actos de corrupción en el Instituto Mexicano del Seguro Social. 

 

Unas horas después, se hizo pública la suspensión de César Mora Eguiarte, quien se desempeñaba como coordinador de Adquisición de Bienes y Contratación de Servicios.  En las horas siguientes, se habló de la presentación de una denuncia de hechos ante la Procuraduría General de la República, lo cual implica que el asunto se investigará por dos vías, la administrativa (Secretaría de la Función Pública) y la penal.

 

Las reacciones, tanto de actores políticos, como del ciudadano común, no se hicieron esperar.  Condenas, indignación y clamor por justicia fueron el común denominador de los agrestes comentarios.

 

En mi opinión, las grabaciones dadas a conocer por Televisa y sus periodistas tienen por lo menos 2 implicaciones fundamentales.  La primera (en atención a que en esto de la política y el periodismo no hay amistades, sino intereses) tiene que ver con la intención de alguna persona por evitar la participación de Novartis en la licitación en comento, que hasta donde se sabe, implicaba una partida por 80 millones de pesos (con el ilegal pago de una comisión del 5% para los servidores públicos implicados).  Quien sea que haya tenido el interés por evitar la participación de esos laboratorios o de suspender momentáneamente la licitación, lo logró.

 

La segunda implicación es darle actualidad en la opinión pública al segundo más importante de los problemas del Instituto Mexicano del Seguro Social, esto es, la corrupción que impera en los temas de adquisiciones y contrataciones de servicios del más grande proveedor de servicios de salud en el país.  El primer y más grande problema de ese Instituto es, desde luego, su sindicato, pero a ese no me referiré por el momento.

 

Para López-Dóriga “la grabación documenta no un acto de corrupción, sino una larga relación corrupta”, y estoy de acuerdo, sin embargo, esa larga relación corrupta es parte del modus operandi del Instituto Mexicano del Seguro Social que se ha caracterizado siempre por la ilegalidad, la ineficiencia y el cinismo.  Cuando se le preguntó en entrevista al Director General Daniel Karam, sobre la contratación de nada menos que el responsable de todas las compras y contrataciones del gigante Instituto, éste pretendió deslindarse y responsabilizó de la misma a Lorenzo Martínez Garza, quien además de ser el director de administración, forma parte del Comité de Información (asuntos de transparencia), una de las áreas con más pobre desempeño en el Instituto.

 

IMSS Daniel Karam
Director General del IMSS

Este modus operandi de ilegalidad e ineficiencia, conocido y hasta el momento tolerado por el público en general y por la clase política, es una de las más claras muestras del por qué este país navega en las oscuras profundidades del subdesarrollo.  Todos saben que el Instituto Mexicano del Seguro Social está lleno de servidores públicos corruptos e ineficientes, pero nadie levanta la voz y a cambio tolera el parasitismo de quienes ahí trabajan, pues el Instituto se mantiene a flote y “bien o mal, brinda el servicio” a los derechohabientes.

 

Adicionalmente, los hechos ilícitos que hoy se ventilan con escándalo, ponen en evidencia la inoperancia de facto que caracteriza al Órgano Interno de Control en el mencionado instituto.  Dicho órgano (con dependencia de la Secretaría de la Función Pública) existe no sólo para sancionar las irregularidades, sino en primer lugar, para evitarlas, situación que no acontece en la realidad.  Sobre esta inoperancia deberá dar explicaciones no Daniel Karam, sino Salvador Vega Casillas.

 

La última palabra no está dicha.  La suspensión de Mora Eguiarte no es garantía de que se fincará alguna responsabilidad administrativa (con su correspondiente sanción), ni a él, ni a Carmen Cepeda Huerta y  Lorenzo Martínez (sus superiores jerárquicos inmediatos).  Tampoco implica certeza de que a él (y demás implicados) se les encuentre penalmente responsables de los delitos de cohecho, ejercicio abusivo de funciones, uso indebido de atribuciones y facultades, o tráfico de influencia, ni mucho menos implica la garantía de que se les aplicarán las sanciones penales (privativas de libertad) que la ley contempla para dichos ilícitos.

 

Las estadísticas y la historia reciente, penosamente, nos indican que hay altas probabilidades de que la corrupción de César Mora Eguiarte y sus secuaces en el Instituto Mexicano del Seguro Social, pase al olvido de la memoria colectiva en poco tiempo, como ocurrió con el caso de René Bejarano (alias “el señor de las ligas”), por citar sólo uno de varios desafortunados ejemplos que abundan en este fétido espacio de bazofia e inmundicia conocido como “escena política mexicana”.

 

Noviembre 11 de 2010.

 

TRC

©

2 comments

  1. Justicia Divina aunque sea a medias.

    Muchos dicen que Cesar Mora tiene una trayectoria en el IMSS muy obscura y que lo liga directamente con graves actos de corrupción.

    Todo indica que en este caso operó la justicia divina, ya que por lo que se sabe, este Sr. fue complice de actos de corrupción en el IMSS de gran calado, y de comprobarse todo lo que se le imputa, dicho actos constituyen una falta de respeto y una traición a los mexicanos.

    Extirpemos el cancer de la corrupción.

    Cruzada Anticorrupción, A.C.

    PD. Les comparto la siguiente liga en la cual se denuncian las presuntas corruptelas de este individuo en las adquisiciones de víveres (de alimentos) del IMSS en las que se benefició sistemáticamente (y por lo que se sabe, de manera ilegal) al provedor La Cosmopolitana, S.A. de C.V. propiedad del judío mexicano Elías Landson.

    http://www.jornada.unam.mx/2010/11/12/index.php?section=sociedad&article=041n2soc
    Asignó Mora desde 2008 contratos a una misma empresa: proveedores

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